El fenómeno climático de El Niño Costero vuelve a encender las alarmas en el Perú, esta vez con un impacto directo sobre la campaña agrícola 2026. Según recientes reportes técnicos, las condiciones agroclimáticas se mantendrán en niveles de riesgo entre medio y alto al menos hasta junio, afectando tanto cultivos para el mercado interno como productos de agroexportación.
El año comenzó con señales positivas para el agro peruano. Durante los primeros meses de 2026, el sector creció alrededor de 2,4%, impulsado por condiciones climáticas favorables y mayor área cosechada en varias regiones del país.
Sin embargo, este escenario optimista se vio rápidamente alterado cuando organismos como el ENFEN activaron una alerta por la presencia del fenómeno de El Niño. Las proyecciones indican que este evento podría intensificarse entre mayo y julio, generando lluvias más fuertes y alteraciones en los ciclos agrícolas.
El impacto ya no es una posibilidad, sino una realidad. Según gremios agrarios, el fenómeno ha afectado más de 6.000 hectáreas en regiones clave como:
Estas zonas concentran buena parte de la producción agrícola y agroexportadora, lo que eleva la preocupación por efectos en la economía nacional.
Especialistas advierten que al menos cinco cultivos estratégicos están en riesgo frente a este escenario climático. Aunque el impacto varía según la región, los más vulnerables suelen ser aquellos sensibles al exceso de lluvias, cambios de temperatura y aparición de plagas.
Además, existe el temor de que un evento más intenso —incluso catalogado como un posible “mega Niño”— pueda golpear directamente productos clave de exportación, debilitando la competitividad del Perú en mercados internacionales.
El fenómeno genera una combinación peligrosa para el agro:
Estos factores alteran los ciclos de cultivo, reducen rendimientos e incluso provocan pérdidas totales en algunos casos.
El riesgo no se limita al campo. Si el fenómeno se intensifica, podría desencadenar:
De hecho, eventos similares en el pasado ya han demostrado su capacidad de afectar múltiples sectores, desde la pesca hasta el comercio.
Los próximos meses serán decisivos. Las proyecciones indican que:
Ante este escenario, expertos coinciden en una idea clave: la anticipación será determinante para reducir pérdidas.
El agro peruano enfrenta una nueva prueba. Lo que empezó como un año prometedor ahora está condicionado por un fenómeno climático impredecible que ya muestra efectos concretos.
La gran pregunta no es si El Niño impactará, sino qué tan fuerte será el golpe y qué tan preparado está el sector para enfrentarlo.