Una deuda histórica con los agricultores rurales
Durante décadas, miles de campesinos y agricultores familiares han trabajado en predios sin títulos de propiedad, lo que les ha impedido acceder a créditos, programas estatales y asistencia técnica. Según datos del MIDAGRI, más de 1,8 millones de hectáreas agrícolas en el país permanecían sin formalizar hasta 2024, afectando especialmente a comunidades de la Sierra y la Selva.
La nueva norma busca revertir esa situación mediante un proceso simplificado, descentralizado y gratuito de formalización, priorizando a las familias rurales que acrediten la posesión continua de sus terrenos con fines agrícolas o pecuarios.
“Con esta ley, el Estado peruano salda una deuda histórica con nuestros productores. La tierra no solo es su sustento, es su herencia y su derecho”, declaró la ministra de Desarrollo Agrario y Riego, Jennifer Contreras, durante la ceremonia de presentación en el Palacio de Gobierno.
Principales ejes del nuevo marco legal
La Ley de Formalización de la Propiedad Agraria y Seguridad Jurídica Rural introduce mecanismos claros para acelerar la titulación y registro de predios agrícolas, eliminando trabas burocráticas y fortaleciendo la coordinación entre los gobiernos regionales y el MIDAGRI.
Entre sus principales componentes destacan:
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Titulación gratuita y simplificada para pequeños y medianos productores rurales.
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Reconocimiento de la posesión continua y pacífica como base válida para acceder a la propiedad.
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Creación del Registro Nacional de Tierras Agrarias Formalizadas, interconectado con la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP).
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Asistencia técnica y jurídica para agricultores en proceso de formalización.
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Mecanismos de resolución de conflictos para zonas con superposición de títulos o disputas comunales.
Además, la ley incorpora un enfoque de inclusión intercultural y de género, garantizando la participación de comunidades campesinas, nativas y mujeres rurales en los procesos de formalización.
Impacto esperado en el desarrollo del agro peruano
El MIDAGRI estima que, en los próximos cinco años, la ley permitirá formalizar más de 600.000 predios rurales, beneficiando a cerca de 1,2 millones de agricultores.
Esta medida abrirá la puerta al acceso a créditos agrofinancieros, programas de riego tecnificado y proyectos de asociatividad productiva.
De acuerdo con el Banco Agropecuario (Agrobanco), la formalización podría generar un incremento del 30 % en la productividad agrícola, al facilitar inversiones en maquinaria, sistemas de riego y mejoramiento de suelos.
“El título de propiedad transforma la vida del productor. Pasa de ser un agricultor de subsistencia a un emprendedor rural con acceso a financiamiento, tecnología y mercados”, explicó Luis Centurión, director de Formalización de Tierras del MIDAGRI.
Un enfoque territorial y participativo
La implementación del nuevo marco legal se llevará a cabo mediante brigadas técnicas regionales que recorrerán las comunidades rurales para realizar levantamientos catastrales, mediciones satelitales y capacitaciones sobre derechos de propiedad.
En regiones como Cajamarca, Ayacucho, San Martín, Puno y Cusco, el proceso será acompañado por organizaciones locales y gobiernos regionales para asegurar la transparencia y legitimidad del procedimiento.
El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) y el Programa de Catastro, Titulación y Registro de Tierras Rurales (PTRT3) desempeñarán un papel clave en la gestión técnica y digital del catastro agrario nacional.
Seguridad jurídica y sostenibilidad
El nuevo marco legal no solo busca formalizar predios, sino también garantizar la sostenibilidad del uso del suelo.
Los títulos incluirán información georreferenciada sobre la vocación agrícola, limitaciones ambientales y zonas de protección ecológica, con el fin de evitar la deforestación y el uso inadecuado del territorio.
Asimismo, se promoverá la asociación de productores formalizados en cooperativas y cadenas de valor sostenibles, fortaleciendo la economía rural y la exportación de productos emblemáticos como el café, cacao, quinua, papa y maíz amarillo duro.
“La formalización no debe ser un fin en sí mismo, sino el inicio de una nueva etapa de desarrollo sostenible y equitativo en el campo peruano”, subrayó Contreras.
Apoyo internacional y proyección a largo plazo
El proceso contará con el respaldo técnico de organismos multilaterales como la FAO, el Banco Mundial y el BID, que acompañarán la digitalización del catastro y la capacitación de personal especializado.
La meta del gobierno es convertir al Perú en un referente latinoamericano en seguridad jurídica agraria y gestión territorial sostenible.
La ministra destacó que la formalización de tierras es un paso indispensable para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con la erradicación de la pobreza, la igualdad de género y la producción responsable.
Un nuevo horizonte para el agro peruano
La promulgación de esta ley marca el inicio de una transformación estructural en el campo peruano.
Con tierras formalizadas, productores reconocidos y políticas orientadas a la sostenibilidad, el país da un paso firme hacia un modelo de desarrollo agrícola más inclusivo, competitivo y ambientalmente responsable.
“La tierra es el corazón del Perú rural. Formalizarla es reconocer el esfuerzo de quienes la trabajan cada día”, concluyó la ministra Contreras.