Ciudad de México — En un anuncio que marca un hito importante para la cooperación agrícola entre México y Estados Unidos, el gobierno estadounidense informó que invertirá 40 millones de dólares en iniciativas destinadas a fortalecer el sistema alimentario y la investigación agrícola en territorio mexicano. La inversión fue destacada por el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien subrayó los beneficios estratégicos de esta colaboración bilateral.
El embajador Johnson explicó que la inversión forma parte de un esfuerzo conjunto para robustecer la resiliencia de los sistemas alimentarios y proteger las cadenas de suministro de alimentos frente a desafíos como plagas, enfermedades y fenómenos climáticos extremos. Esta acción fortalece a ambos países como potencias agrícolas con mercados estrechamente integrados y refleja décadas de colaboración científica.
La inversión se destinó principalmente al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), con sede en el Estado de México, una institución de investigación agrícola reconocida mundialmente por desarrollar variedades de cultivo mejoradas y mantener uno de los bancos de germoplasma más grandes del mundo, con miles de accesiones de maíz y trigo.
Entre los principales beneficios que la cooperación busca impulsar para México, el embajador destacó:
Acceso a variedades de trigo mejoradas con mayor rendimiento y mayor resistencia a plagas, enfermedades y condiciones climáticas adversas.
Protección de la biodiversidad del maíz, mediante el respaldo a los bancos de germoplasma que resguardan decenas de miles de accesiones, lo que fortalece la diversidad genética del cultivo, un componente esencial de la seguridad alimentaria nacional.
Reducción de la dependencia de fertilizantes, al promover mejores prácticas agronómicas que disminuyen costos de producción para los agricultores y fomentan un uso más sostenible de los insumos.
Ampliación de centros de investigación e innovación, lo que permitirá aumentar la productividad agrícola, elevar los ingresos de productores rurales y apoyar el desarrollo económico de las comunidades del campo mexicano.
Johnson enfatizó que para Estados Unidos la seguridad alimentaria es una forma de seguridad estratégica, y que fortalecer los sistemas alimentarios y avanzar en ciencia de cultivos es una prioridad nacional. La cooperación en estos ámbitos no solo beneficia a México, sino que también refuerza la estabilidad regional mediante la innovación conjunta en sistemas alimentarios resilientes.
De acuerdo con declaraciones del diplomático, el trabajo conjunto entre ambos países permitirá enfrentar desafíos futuros en el sector alimentario y agrícolas, potenciando la competitividad de la agricultura mexicana y estadounidense y promoviendo la prosperidad compartida.
El CIMMYT es reconocido internacionalmente por su labor en investigación genética y desarrollo de variedades mejoradas de cultivos esenciales como el maíz y el trigo. Su banco de germoplasma y proyectos de innovación contribuyen no solo a la producción interna en México, sino también a la seguridad alimentaria global, impactando regiones diversas alrededor del mundo.
Con esta nueva inyección de recursos, el centro podrá fortalecer sus plataformas de investigación, avanzar en herramientas digitales para la agricultura, y desarrollar sistemas de alerta temprana que protejan los cultivos frente a amenazas emergentes, asegurando una producción sostenible a largo plazo.
📌 Conclusión: La inversión de 40 millones de dólares anunciada por Estados Unidos representa un paso significativo en la cooperación agrícola con México. Más allá del valor financiero, simboliza un compromiso compartido con la innovación en ciencia de cultivos, la protección de la biodiversidad genética, la resiliencia alimentaria y el desarrollo sostenible de sistemas agrícolas que beneficiarán a productores, consumidores y mercados de ambos países durante los próximos años.