En un contexto global marcado por los desafíos del cambio climático y la seguridad alimentaria, México y Canadá dieron un paso decisivo hacia una cooperación agroalimentaria más sólida y estratégica.
El ministro canadiense de Agricultura y Agroalimentación, Lawrence MacAulay, visitó la capital mexicana para reunirse con su homólogo, el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Víctor Villalobos Arámbula, con el objetivo de fortalecer el Plan de Acción Canadá–México 2025–2028. Este acuerdo busca impulsar la innovación tecnológica, la sostenibilidad ambiental y el intercambio comercial en el sector agrícola.
La visita forma parte de una gira regional que incluye a otros países del hemisferio, pero México ocupa un papel clave en la estrategia canadiense de diversificación comercial y cooperación técnica, especialmente en materia de productividad agrícola, adaptación climática y comercio de alimentos procesados.
Durante la reunión bilateral, ambos funcionarios destacaron que Canadá y México mantienen una relación agroalimentaria de más de 30 años, con un intercambio que superó los 5.000 millones de dólares estadounidenses en 2024.
El secretario Villalobos subrayó que “la cooperación con Canadá ha sido fundamental para fortalecer la cadena de valor agroalimentaria, impulsar la transferencia de tecnología y garantizar una producción sostenible que responda a las nuevas exigencias del mercado global”.
Por su parte, el ministro MacAulay enfatizó que su país reconoce en México a un socio confiable y estratégico, no solo en comercio, sino también en investigación agrícola y políticas de resiliencia climática. “Juntos podemos enfrentar los desafíos del cambio climático, promover la innovación verde y asegurar alimentos más seguros para nuestras poblaciones”, afirmó.
El Plan de Acción Canadá–México 2025–2028 se centra en cuatro pilares estratégicos que reflejan las prioridades de ambos países:
Innovación agrícola y transferencia tecnológica:
Impulsar el uso de inteligencia artificial, sensores climáticos y biotecnología aplicada al rendimiento de cultivos y la reducción de pérdidas poscosecha.
Sostenibilidad y cambio climático:
Implementar prácticas de agricultura regenerativa, manejo eficiente del agua y reducción de emisiones en el sector agroalimentario.
Comercio y acceso a mercados:
Fortalecer el flujo bilateral de productos agrícolas, especialmente granos, carne, lácteos y frutas procesadas, con mejores estándares sanitarios y fitosanitarios.
Capacitación y desarrollo rural:
Crear programas conjuntos de capacitación para pequeños productores, con el fin de incorporar tecnología y sostenibilidad en sus prácticas productivas.
Durante la visita, los gobiernos firmaron un memorando de entendimiento (MoU) que amplía la cooperación científica entre el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de México y Agriculture and Agri-Food Canada (AAFC).
El acuerdo permitirá la co-creación de proyectos piloto en agricultura inteligente, optimización de fertilizantes, y mejora genética de cultivos resistentes a sequías y heladas. También se discutió la posibilidad de desarrollar un centro binacional de innovación agroalimentaria, que tendría su sede en Querétaro.
En el plano comercial, ambos países coincidieron en la necesidad de mantener cadenas de suministro resilientes y promover un comercio “más justo y sostenible” dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El acercamiento ocurre en un momento en que los países de América del Norte buscan fortalecer su seguridad alimentaria regional frente a los efectos del cambio climático, la inflación global y las disrupciones logísticas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido que, sin una acción coordinada, América Latina podría perder hasta un 20 % de su productividad agrícola hacia 2030 por efectos de sequías e inundaciones recurrentes.
En ese sentido, México y Canadá pretenden liderar la agenda de sostenibilidad agroalimentaria del continente, mediante una combinación de inversión tecnológica, cooperación científica y políticas públicas de mitigación climática.
Productores y asociaciones agroindustriales mexicanas recibieron positivamente el anuncio. La Confederación Nacional de Productores Agrícolas (CNPA) destacó que el plan con Canadá podría facilitar el acceso a nuevas tecnologías de riego, drones agrícolas y biofertilizantes, además de abrir oportunidades para exportaciones de aguacate, berries, miel y carne de res.
“El reto es que esta cooperación llegue también al pequeño productor y no se quede solo en los grandes exportadores. Necesitamos alianzas que fortalezcan el campo mexicano en todos los niveles”, expresó Benjamín Hernández, presidente de la CNPA.
Por su parte, representantes canadienses del Canadian Agri-Food Trade Alliance (CAFTA) resaltaron el potencial de México como destino de inversión en agrotecnología, infraestructura alimentaria y logística refrigerada.
El fortalecimiento de la cooperación entre México y Canadá marca el inicio de una nueva etapa en la integración agroalimentaria de América del Norte. Ambos países comparten no solo intereses comerciales, sino también la necesidad de adaptar sus sistemas agrícolas a los desafíos del siglo XXI: cambio climático, digitalización y sostenibilidad.
La visita del ministro canadiense reafirma que el campo mexicano está llamado a jugar un papel protagónico en la producción y abastecimiento regional de alimentos, con el respaldo de socios estratégicos y tecnología de punta.