El campo colombiano cerró 2025 con los mejores resultados de financiamiento en la historia reciente, gracias a una significativa ampliación del crédito agropecuario promovido por Finagro (Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario). La entidad, adscrita al Grupo Bicentenario, canalizó $48,1 billones de pesos en créditos de fomento al sector rural, cifra que no solo representa un crecimiento respecto a 2024, sino que también superó en un 112 % la meta de colocaciones establecida para el año. Este monto histórico se desembolsó entre enero y diciembre de 2025 a través de bancos y cooperativas del país, consolidando al crédito agropecuario como una herramienta clave para impulsar la productividad, la inclusión financiera y la transformación económica del campo colombiano.
Los desembolsos registrados por Finagro en 2025 alcanzaron $48,1 billones, cifra que superó ampliamente la proyección de $43 billones del Plan Indicativo de Crédito de la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario. Este resultado representa un crecimiento del 15,8 % con respecto a 2024.
La ejecución de estos recursos contribuyó a fortalecer el acceso al financiamiento rural en todo el territorio colombiano, beneficiando a más de 312.800 productores agropecuarios. Del total, 90 % correspondió a pequeños productores, muchos de los cuales accedieron por primera vez a crédito formal gracias al respaldo del Fondo Agropecuario de Garantías (FAG), un mecanismo que facilita el acceso al financiamiento para quienes no cuentan con garantías suficientes.
Durante 2025 se realizaron 395.614 operaciones de crédito, lo que permitió que 86.452 campesinos y campesinas tuvieran acceso por primera vez a un crédito agropecuario dentro del sistema financiero formal, con un incremento del 12,5 % frente al año anterior.
Finagro también canalizó recursos hacia áreas estratégicas para la sostenibilidad y la productividad agrícola, incluyendo:
Más de $11,03 billones para la producción de alimentos,
$2,45 billones para créditos orientados a la mitigación y adaptación al cambio climático (con un crecimiento del 11 %), fortaleciendo el financiamiento verde dentro del sector.
Otro avance destacado fue el impulso al crédito asociativo, que ascendió a $464.979 millones, con un crecimiento del 58 % frente a 2024. Este tipo de crédito colectivo favorece la asociatividad de productores, estimulando economías de escala, apoyo técnico y mejores condiciones de comercialización.
Además, la entidad promovió capacitación financiera, alcanzando a 46.423 productores en temas de educación económica, financiera y gestión de riesgos agropecuarios, superando las metas establecidas para el año.
Al cierre de 2025, Finagro alcanzó un saldo de cartera de $52,47 billones, reflejando un crecimiento del 9 % anual. Estos resultados consolidan a la entidad como el principal articulador de políticas públicas de financiamiento rural, con un enfoque en la inclusión, la sostenibilidad y el crecimiento productivo del agro colombiano.
Las autoridades y líderes del sector destacaron que estas cifras son producto de una política pública decidida para fortalecer la economía campesina, democratizar el acceso al crédito y proporcionar soluciones financieras ajustadas a las realidades de productores rurales, mujeres, jóvenes, comunidades indígenas y afrodescendientes.
Los resultados de Finagro en 2025 confirman que el acceso al crédito formal puede ser un motor fundamental para la transformación productiva del campo, mejorando la competitividad de las cadenas productivas, facilitando la adaptación climática y promoviendo el desarrollo sostenible en regiones rurales del país.
Con estos números récord, el sector agropecuario colombiano continúa posicionándose como un actor clave en la economía nacional, con potencial para generar empleo, productividad y nuevos modelos de negocio vinculados al campo colombiano en los próximos años.