El sector agropecuario de Risaralda cerró el 2025 con un impulso sin precedentes tras la inversión de más de 44 mil millones de pesos, destinados a potenciar el desarrollo rural, mejorar la competitividad de los productores y consolidar el liderazgo del departamento en la producción de café de alta calidad. Este significativo monto provino del Sistema General de Regalías, y fue ejecutado con eficiencia, alcanzando una implementación de más del 98% de los recursos asignados, según la Gobernación de Risaralda. Con un enfoque directo en el fortalecimiento de la caficultura y otros sistemas productivos, los beneficios alcanzaron a miles de familias rurales y asociaciones cafetaleras.
Del total invertido, 11 mil millones de pesos estuvieron dirigidos específicamente al desarrollo y promoción de cafés especiales, un segmento de alto valor que ha permitido a los productores locales acceder a mercados nacionales e internacionales exigentes.
“La apuesta por los cafés especiales no solo impulsa la calidad del grano, sino que también abre puertas clásicas para nuestros caficultores en escenarios comerciales de alto perfil,” señalaron voceros de la Gobernación.
Más de 20 asociaciones cafeteras y cerca de 1.900 familias fueron beneficiadas directamente con este apoyo financiero, que incluyó asistencia técnica especializada, capacitación en prácticas agrícolas sostenibles y estrategias de comercialización.
La inversión no solo se centró en la caficultura, pues más de 2.500 productores agropecuarios recibieron maquinaria, insumos agrícolas, equipos de riego, herramientas para la siembra y programas de tecnificación que han transformado procesos productivos en diversas cadenas agropecuarias.
“El impacto de estos recursos ha sido evidente en la modernización del campo, generando ventajas competitivas en los sistemas productivos agropecuarios y agroindustriales del departamento,” destacó Juan Carlos Toro Castellano, secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda.
El fortalecimiento del sector cafetero se tradujo en mejoras significativas en la calidad del grano y en procesos productivos más eficientes, lo que ha permitido al café risaraldense ganar mayor visibilidad y reconocimiento en ferias, eventos y mercados de alto valor en el país y en el exterior.
De acuerdo con la Federación Nacional de Cafeteros, Risaralda se posiciona como el segundo departamento con mayor productividad por hectárea, con rendimientos que oscilan entre 22 y 23 sacos de café excelso por hectárea.
Con una producción que supera los dos millones de sacos al año, Risaralda integra, junto a Caldas y Quindío, la región cafetera más productiva de Colombia, aportando cerca del 29% del total nacional de café. Además, el área cultivada representa aproximadamente el 25% del territorio cafetero del país.
Las estrategias impulsadas por la Gobernación han tenido efectos positivos no solo en la productividad, sino también en la calidad de vida de las comunidades rurales. La provisión de asistencia técnica, capacitación en buenas prácticas agropecuarias y acceso a tecnología agrícola ha reducido brechas productivas y ha fortalecido el tejido socioeconómico de zonas poco intervenidas históricamente.
El enfoque integral de esta inversión evidencia un compromiso sostenido por parte de las autoridades locales para consolidar un modelo de desarrollo rural basado en productividad, sostenibilidad y acceso a mercados competitivos, con énfasis en uno de los productos más emblemáticos de Colombia: el café especial risaraldense.