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Chile prepara una nueva ofensiva de cerezas hacia Asia y refuerza su cadena de frío para la temporada 2026/27

  • Por INSTITUTO IDIAT
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Chile prepara una nueva ofensiva de cerezas hacia Asia y refuerza su cadena de frío para la temporada 2026/27

Chile se prepara para movilizar más cerezas

La nueva campaña llega después de una temporada 2025/26 marcada por una cosecha adelantada, una elevada concentración de fruta en destino y ajustes de precios.

De acuerdo con cifras de ODEPA citadas por Portal Agro Chile, Chile terminó esa temporada con aproximadamente 569 mil toneladas de cerezas frescas exportadas, un 8,9% menos que en el ciclo anterior. En valor, los embarques alcanzaron aproximadamente US$2.590 millones FOB, una disminución de 8,8%.

A pesar de esa caída, Chile mantiene una posición central en el comercio internacional de cerezas. Datos sectoriales indican que alrededor del 87% de las cerezas frescas exportadas durante 2025/26 tuvieron a China como destino, equivalente a unos 98 millones de cajas.

La cadena de frío se convierte en un factor estratégico

Para la temporada 2026/27, uno de los mayores desafíos estará en la logística refrigerada.

Las cerezas son altamente sensibles al tiempo y a las variaciones de temperatura. Por ello, la coordinación entre productores, plantas de embalaje, transporte terrestre, terminales portuarios, navieras y operadores logísticos será fundamental para conservar firmeza, color y condición comercial durante el viaje hacia Asia.

Interborders advierte que un mayor volumen ejercerá presión sobre la disponibilidad de contenedores refrigerados —reefers—, espacios en las naves, conexiones eléctricas en terminales y coordinación de los embarques.

La eficiencia logística adquiere todavía más importancia porque una interrupción de la cadena de frío puede reducir la vida útil de la fruta y afectar su valor cuando llega al mercado.

China continúa en el centro de la estrategia chilena

China seguirá siendo el mercado fundamental para la cereza chilena durante la próxima campaña.

Esta concentración permite movilizar enormes volúmenes, pero también hace que los tiempos de llegada, la calidad y la distribución de los embarques tengan un impacto directo sobre los precios.

La experiencia reciente mostró los riesgos: durante 2025/26, los grandes volúmenes enviados anticipadamente contribuyeron a presionar los precios en China, que llegaron a niveles de aproximadamente US$3 a US$3,5 por kilogramo durante diciembre en determinados momentos de la temporada.

Para Chile, por tanto, el desafío no consiste únicamente en colocar más cajas en Asia, sino en hacerlo de manera escalonada, rápida y manteniendo estándares elevados de calidad.

Chile moderniza su acceso al mercado chino

La nueva temporada llega además con cambios favorables en materia fitosanitaria.

En septiembre entró en vigor un Memorándum de Entendimiento entre Chile y China que incorpora medidas para facilitar las exportaciones de fruta fresca. Entre ellas se encuentran nuevas alternativas de embalaje, la ampliación del tratamiento de frío en tránsito y la simplificación de determinados requisitos de identificación de los envíos.

Estas modificaciones pueden otorgar mayor flexibilidad a los exportadores y mejorar la eficiencia de la cadena logística precisamente cuando se aproxima el período de mayor movimiento de cerezas.

Puertos y contenedores refrigerados serán protagonistas

La capacidad portuaria tendrá un papel determinante. Chile ha desarrollado servicios marítimos especializados para reducir los tiempos de llegada de las cerezas al continente asiático.

En temporadas recientes, servicios directos como el Cherry Express desde Valparaíso han permitido conectar Chile con puertos asiáticos en aproximadamente 22 días, utilizando embarques concentrados de contenedores refrigerados.

Para la campaña 2026/27, mantener una operación coordinada será especialmente importante si efectivamente aumenta el volumen de fruta.

El sector deberá sincronizar cosecha, packing, transporte terrestre, recepción portuaria, disponibilidad de reefers y salidas marítimas para evitar congestiones que puedan comprometer la calidad.

Chile busca que mayor producción también signifique mayor valor

La experiencia de las últimas campañas dejó una señal importante para la industria: exportar más cerezas no garantiza automáticamente mayores ingresos.

El crecimiento de la producción obliga a Chile a complementar su liderazgo productivo con mayor precisión logística, control de calidad y diversificación comercial. Un análisis internacional de 2026 señala que la histórica ventaja de precios que ofrecía China frente a otros destinos se redujo durante las últimas dos temporadas, aumentando la importancia estratégica de explorar otros mercados.

Así, la temporada 2026/27 será una prueba relevante para uno de los productos emblemáticos de la agroexportación chilena.

Chile deberá demostrar que puede movilizar grandes volúmenes de cerezas hacia Asia sin comprometer frescura, calidad ni valor comercial. La cadena de frío, los puertos y la coordinación logística serán tan importantes como la propia cosecha para definir el resultado de la nueva campaña.