Brasil y Costa Rica están consolidando una agenda bilateral de cooperación agrícola centrada en la sostenibilidad, la innovación tecnológica y la agricultura de bajo carbono, con el objetivo de fortalecer el desarrollo productivo y ecológico de ambos países en el contexto latinoamericano. Esta colaboración se ha discutido en reuniones técnicas entre las autoridades de agricultura de ambos gobiernos, y representa un paso significativo hacia la integración de prácticas agrícolas más sostenibles y eficientes en la región.
Una de las áreas clave de cooperación es el desarrollo de bioinsumos agrícolas, que buscan reducir el uso de insumos químicos y potenciar alternativas más amigables con el medio ambiente. Costa Rica ha presentado avances en su Estrategia Nacional de Bioinsumos, inspirada en la experiencia brasileña, que incluye procedimientos de registro, validación científica y escalamiento de su uso en cultivos agrícolas.
Brasil, a través de programas como el Programa de Agricultura Baja en Carbono (ABC), que desde 2010 ha facilitado la adopción de tecnologías sostenibles en más de 50 millones de hectáreas y ha contribuido a mitigar alrededor de 60 millones de toneladas de CO₂, ha ofrecido compartir metodologías y experiencias que puedan aplicarse en Costa Rica y otros países de la región.
La agenda bilateral también incluye el intercambio de tecnologías digitales agrícolas, como drones, estaciones meteorológicas y herramientas de monitoreo climático, que pueden apoyar a los servicios de extensión rural y mejorar la gestión productiva en zonas agrícolas de ambos países.
Además, existe un interés mutuo en avanzar en protocolos sanitarios que permitan el intercambio de material genético animal y vegetal, lo que podría mejorar la diversidad productiva y la resiliencia de los sistemas agrícolas frente a desafíos como el cambio climático.
Representantes de los ministerios de agricultura de Brasil y Costa Rica han enfatizado la importancia de fortalecer la cooperación institucional y técnica en materia de producción sostenible, sanidad agropecuaria y desarrollo de capacidades. Esto incluye la organización de auditorías para acreditación de establecimientos y la coordinación con otros actores internacionales, como el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) y socios estratégicos.
Este tipo de iniciativas se enmarca dentro de un panorama más amplio de cooperación agrícola en América Latina, donde diversas instituciones como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) promueven alianzas y transferencia de conocimientos para potenciar la agricultura sostenible en toda la región.
La cooperación entre Brasil y Costa Rica se inscribe en un contexto regional en el que la agricultura sostenible y de bajo impacto ambiental está cada vez más presente como prioridad entre los países de América Latina. Diversos esfuerzos colaborativos señalan la necesidad de reforzar prácticas que alimenten al mundo de manera sostenible, haciendo hincapié en la producción ecológica, la gestión eficiente de recursos y la innovación tecnológica para enfrentar desafíos climáticos y productivos.
En definitiva, el fortalecimiento de la cooperación agrícola entre Brasil y Costa Rica busca no solo impulsar la competitividad de sus sectores productivos, sino también contribuir a la sostenibilidad ambiental y al bienestar rural en sus territorios, lo que puede tener repercusiones positivas en la agricultura regional y en los mercados internacionales.