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Uruguay reduce más del 70% el uso de fitosanitarios químicos en horticultura y recibe reconocimiento internacional de la FAO

  • Por INSTITUTO IDIAT
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Uruguay reduce más del 70% el uso de fitosanitarios químicos en horticultura y recibe reconocimiento internacional de la FAO

El reconocimiento fue otorgado dentro de la convocatoria regional Experiencias que transforman, una iniciativa de la FAO destinada a identificar proyectos con resultados demostrables y potencial de aplicación en otros territorios de América Latina y el Caribe.

El programa uruguayo recibió la distinción de Experiencia Excepcional, categoría correspondiente a las iniciativas que alcanzaron el nivel superior de evaluación establecido por el organismo internacional.

La distinción pone de relieve una estrategia productiva orientada a disminuir la dependencia de insumos químicos mediante tecnologías biológicas, seguimiento especializado y participación directa de los agricultores.

Un modelo de innovación agrícola que involucra a 180 productores

El proyecto, denominado Programa de integración de herramientas biológicas y culturales para el control de plagas y enfermedades en horticultura, comprende experiencias desarrolladas mediante el Manejo Regional Hortícola y el proyecto FPTA 383.

La iniciativa fue liderada por la Dirección General de la Granja del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), en coordinación con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República y representantes del sector hortícola.

Su implementación contó con la participación de 180 productores, 22 asesores prediales y 15 responsables de monitoreo, quienes trabajaron en la incorporación progresiva de alternativas para prevenir y controlar problemas sanitarios en los cultivos.

El programa utilizó un enfoque de coinnovación, basado en la colaboración entre investigadores, técnicos y agricultores para adaptar las herramientas disponibles a las condiciones de los establecimientos productivos.

Esta metodología permitió introducir cambios graduales en las prácticas agrícolas, acompañados por asesoramiento técnico y seguimiento de campo.

El objetivo fue avanzar hacia sistemas hortícolas ecológicamente más eficientes, procurando reducir los efectos ambientales de las actividades productivas y proteger los recursos naturales utilizados en cada predio.

Control biológico y monitoreo reducen el uso de productos químicos

Uno de los principales resultados comunicados por el MGAP fue la reducción superior al 70% en el uso de fitosanitarios de síntesis química.

El avance se consiguió mediante la incorporación de herramientas de control biológico, medidas culturales de manejo y asistencia especializada para orientar su aplicación.

La estrategia también contempló subvenciones destinadas a facilitar la adquisición de insumos biológicos, lo que contribuyó a su incorporación en los establecimientos participantes.

El seguimiento de los asesores y responsables de monitoreo permitió acompañar la transición productiva y promover una utilización adecuada de las nuevas tecnologías.

Además, el trabajo interinstitucional facilitó avances en el registro de nuevos agentes de control biológico y otras herramientas compatibles con este modelo de manejo agrícola.

Aunque la disminución del uso de fitosanitarios constituye un resultado relevante, la información oficial no especifica ahorros económicos, incrementos de rendimiento ni mejoras cuantificadas de rentabilidad. Por tanto, esos efectos no pueden atribuirse directamente al programa sin evaluaciones adicionales.

La experiencia uruguaya podrá servir como referencia regional

La convocatoria Experiencias que transforman fue impulsada por la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, con especial atención a los bioinsumos y la gestión sostenible de plásticos agrícolas.

El proceso de postulación se desarrolló entre el 29 de junio y el 11 de septiembre de 2026. Para participar, las iniciativas debían acreditar al menos dos años de implementación, resultados demostrables y evidencia verificable.

Las experiencias seleccionadas contribuirán a fortalecer una base regional de conocimientos. La FAO prevé desarrollar estudios, publicaciones e intercambios técnicos que permitan compartir aprendizajes y evaluar su adaptación a otros sistemas productivos.

Para Uruguay, el reconocimiento representa una oportunidad de difundir un modelo que combina investigación, acompañamiento institucional y adopción gradual de tecnologías agrícolas.

La experiencia demuestra que la integración de herramientas biológicas y culturales puede contribuir a reducir significativamente el uso de fitosanitarios químicos. Su incorporación a las iniciativas reconocidas por la FAO permitirá compartir resultados técnicos y fortalecer la cooperación regional en materia de producción hortícola sostenible.