Las comunidades menonitas de Paraguay consolidan su posición como actores centrales del sector agropecuario nacional, al concentrar el 80% de la producción láctea del país y generar una contribución equivalente al 7% del Producto Interno Bruto, de acuerdo con cifras proporcionadas por David Friessen, presidente de la asociación menonita Sommerfeld de Paraguay.
Un siglo de transformación productiva
La presencia menonita en territorio paraguayo se inició en 1927 con la llegada de los primeros grupos provenientes de Canadá, seguidos por migrantes de origen ruso. Desde entonces, estas comunidades convirtieron extensiones de tierra consideradas improductivas —en especial en la región del Chaco— en zonas de alta actividad agrícola y ganadera. Hoy, cerca de 40.000 menonitas habitan distintos asentamientos distribuidos a lo largo del país.
"Los primeros menonitas llegaron en 1927 desde Canadá, con la premisa de trabajar y construir una forma de vida productiva para la comunidad y sus familias", explicó Friessen, cuyo padre arribó al país en 1948 procedente de Buenos Aires tras cruzar el Atlántico en barco.
Cooperativas, tecnología y genética como pilares del modelo
El crecimiento sostenido del sector se apoya en tres ejes: la organización cooperativa, la incorporación de tecnología de vanguardia y la mejora genética del ganado. Como ejemplo de los resultados alcanzados en producción lechera, en el último certamen anual que premia a la mejor vaca lechera, el animal ganador registró un rendimiento de 94 litros diarios durante una semana consecutiva.
Además del rubro lácteo, las comunidades menonitas dominan segmentos clave de la agroindustria. Según Friessen, son responsables del 70% de la producción nacional de harina de trigo, almidón de maíz y almidón de mandioca. Solo en la zona de la comunidad Sommerfeld operan 16 molinos harineros. En paralelo, el Chaco alberga grandes establecimientos ganaderos y frigoríficos con capacidad de exportación.
Diversificación hacia nuevos cultivos e industrias
La expansión productiva menonita no se limita a los rubros tradicionales. Las comunidades también registran presencia relevante en la producción de soja, maíz, trigo y azúcar, y están avanzando en el cultivo de canola, un rubro en etapa de incorporación dentro de su cartera agrícola.
- Producción láctea: aproximadamente el 80% del total nacional.
- Harinas y almidones: 70% de la producción del país.
- Frigoríficos exportadores en la región del Chaco.
- 16 molinos harineros en la zona de la comunidad Sommerfeld.
- Nuevos cultivos: canola en etapa de desarrollo.
Modelo replicable y respaldo estatal
Friessen destacó que el formato cooperativo y la sistematización del trabajo son los elementos que permiten replicar el crecimiento entre las distintas comunidades, cada una con dinámicas propias pero orientadas a los mismos principios de mejora continua y ayuda mutua. El dirigente también señaló el acompañamiento del Estado paraguayo como un factor que ha facilitado el desarrollo de las iniciativas del sector.
Con casi un siglo de trayectoria en el país, las comunidades menonitas proyectan continuar ampliando su participación en la agroindustria paraguaya, con foco en tecnología, genética animal y diversificación de cultivos como ejes de su estrategia productiva.