En un momento histórico para la economía boliviana, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció la implementación de su exitoso modelo agroindustrial en Bolivia, con el objetivo de fortalecer el sector agrícola, ampliar la inserción internacional de productos nacionales y dinamizar la economía a través del programa “Bolivia Crece”. Esta iniciativa busca replicar experiencias exitosas de países vecinos como Perú para llevar a las empresas bolivianas a competir en mercados globales y atraer inversiones privadas. La visita reciente de Ilan Goldfajn, presidente del BID, marcó la reanudación de la relación directa entre la institución financiera y el país después de 15 años sin una presencia de tan alto nivel, un hecho que autoridades bolivianas califican como un hito histórico para fortalecer la cooperación multilateral y la agenda de desarrollo productivo.
El programa Bolivia Crece será ejecutado principalmente por BID Invest y BID Lab, dos herramientas del Grupo BID especializadas en impulsar al sector privado, promover inversiones e innovación, y crear condiciones favorables para la competitividad empresarial.
Según el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, el programa está diseñado para atender cuatro áreas estratégicas:
🔋 Energías alternativas
💳 Servicios financieros profundizados
🛣️ Infraestructura
🌱 Sectores productivos clave como agroindustria, minería y turismo
La agroindustria, en particular, se perfila como una pieza central dentro del plan, donde se busca fortalecer la competitividad mediante mejoras en infraestructura, seguridad jurídica, y la generación de condiciones adecuadas para la inversión pública y privada.
El ministro Espinoza destacó que Bolivia aspira a replicar el éxito logrado por Perú en el desarrollo de su sector agroindustrial, donde el BID ha jugado un papel clave en facilitar inversiones y abrir mercados para productos exportables. La experiencia peruana ha sido reconocida internacionalmente por su capacidad de atraer inversiones, mejorar la productividad y fortalecer la cadena productiva agrícola a través de inteligencia de mercados y apoyo técnico.
Con el apoyo del BID, Bolivia busca ahora permitir que sus empresas agrícolas y agroindustriales “den el salto hacia la exportación” mediante programas que faciliten la apertura de nuevos mercados y acceso a herramientas de inteligencia comercial.
La participación de BID Invest y BID Lab indica un enfoque innovador centrado en el fortalecimiento de las capacidades empresariales locales y la creación de un entorno atractivo para la inversión privada sostenible. Esto incluye:
Mejoras en inteligencia de mercados
Programas de capacitación empresarial
Apoyo para acceso a financiamiento e inversión privada
Desarrollo de innovación productiva
Además, se espera que el respaldo del BID facilite mejoras en la cadena de valor agroindustrial, desde la producción hasta la comercialización internacional, potenciando a productores, cooperativas y empresas bolivianas para competir de manera más eficiente.
Aunque la agroindustria es uno de los pilares del plan, las autoridades también subrayaron la importancia de otros sectores con alto potencial, como la minería responsable y sostenible, enfocada en fortalecer las cadenas de proveedores y el valor agregado, y el turismo, sector con grandes oportunidades para atraer inversiones y generar empleo.
“El apoyo del BID no solo impacta al Gobierno nacional, sino también al sector privado y a toda la cadena productiva”, puntualizó Espinoza, al recalcar el enfoque integral del plan para promover un crecimiento más dinámico, diversificado y sostenible.
La llegada de “Bolivia Crece” representa una oportunidad significativa para que Bolivia incremente su productividad, diversifique su matriz exportadora y capte mayor inversión extranjera directa. Expertos señalan que la combinación de financiamiento, apoyo técnico y reformas estructurales puede acelerar el ingreso de productos bolivianos a mercados exigentes, promoviendo así desarrollo económico y empleo en el país.
Sin embargo, autoridades y analistas coinciden en que el éxito de esta iniciativa dependerá también de la capacidad de coordinación entre el sector público y privado, la mejora de la infraestructura productiva, y la continuidad de políticas que incentiven la competitividad y la innovación en el largo plazo.
La implementación del modelo agroindustrial del BID en Bolivia bajo el programa Bolivia Crece representa un esfuerzo integral por transformar el potencial productivo nacional en desarrollo económico sostenible y expansión exportadora. Apoyándose en experiencias exitosas como la de Perú y alineando esfuerzos públicos y privados, Bolivia aspira a consolidarse como un actor competitivo en mercados globales, promoviendo un crecimiento más dinámico y diversificado en el corazón de Sudamérica.