En medio de la proximidad del invierno agrícola 2026, productores de maíz del país están alzando la voz para pedir con urgencia que el Gobierno y las autoridades encargadas del sector agropecuario definan criterios, precios y normativas claras para este cultivo estratégico, que representa uno de los pilares de la producción agrícola nacional y de la seguridad alimentaria. El maíz es un cultivo clave en Ecuador tanto para el consumo humano como para la alimentación animal, y sus ciclos productivos están profundamente ligados a las estaciones climáticas. Enero de 2026 marcó el inicio del Registro Nacional Agropecuario, proceso en el que los agricultores deben registrarse para acceder a programas de apoyo, financiamiento y subsidios estatales para la próxima siembra de invierno.
En diálogo con Diario El Productor, líderes del sector agrícola, como Antonio Delgado —presidente de la Red Agrícola del país— han manifestado que las reglas para la producción de maíz aún no son claras. Entre los principales puntos de conflicto están:
La falta de definición de precios mínimos de sustentación para el maíz, que permita a los agricultores planificar económicamente sus cultivos sin verse obligados a vender por debajo del costo de producción.
La incertidumbre respecto a importaciones de maíz y cómo estas podrían afectar la oferta interna y el precio que recibirá el productor nacional.
La necesidad de protocolos claros sobre semillas, insumos agrícolas y acceso a asistencia técnica, especialmente considerando los cambios y desafíos climáticos que se avecinan con la temporada de invierno.
Los agricultores advierten que sin estas definiciones, muchos pequeños y medianos productores podrían ver afectada su rentabilidad, lo que afectaría tanto el abastecimiento interno de maíz como el empleo rural y la economía de las zonas productoras.
La llegada del invierno trae consigo variaciones en patrones de lluvia, potenciales heladas y cambios en las condiciones de suelo, lo que requiere que los agricultores planifiquen con anticipación la siembra, fertilización y manejo del cultivo. Según análisis de clima y datos de producción, las perspectivas de lluvia entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 eran bastante propicias para los cultivos, lo que podría favorecer la siembra principal de maíz en esta época si hay claridad normativa.
Sin embargo, el impacto del clima en la producción de maíz ha sido históricamente un desafío en Ecuador, por lo que contar con normas claras que incluyan apoyo gubernamental para seguros agrícolas, créditos y asistencia técnica se vuelve fundamental para mantener la producción y mitigar riesgos.
El maíz no solo es un alimento básico en la dieta del ecuatoriano, sino que también representa una materia prima crucial para la industria de alimentos y el sector pecuario (por ejemplo, para la alimentación de aves, cerdos y ganado). Por ello, su disponibilidad y precio no solo afectan al productor, sino también a cadenas productivas completas y, en última instancia, al consumidor final.
Productores han hecho un llamado directo al Ministerio de Agricultura y Ganadería para que, antes de que inicie plenamente la temporada de invierno, se establezcan:
✅ Precios mínimos de sustentación para el maíz
✅ Protocolos de acceso a insumos subvencionados
✅ Claridad sobre importaciones y aranceles
✅ Medidas de protección ante riesgos climáticos
La falta de estas medidas podría generar incertidumbre y pérdidas económicas para miles de agricultores en diversas provincias del país que dependen del cultivo de maíz para su sustento diario.