La detección de nuevos focos de gusano barrenador del ganado en los estados de Texas y Nuevo México llevó a México y Estados Unidos a acordar, en junio de 2026, la suspensión temporal del intercambio de animales vivos entre ambos países, según confirmaron las autoridades agrícolas de las dos naciones.
Alcance de la medida sanitaria
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México (SADER) informó que la decisión fue coordinada con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) con el propósito de evitar que la plaga avance hacia zonas del territorio mexicano que actualmente permanecen libres de ella. La suspensión abarca la importación de bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, equinos y otras especies de animales vivos de origen estadounidense, además de ciertas aves y hurones destinados a la comercialización.
Las mascotas —en particular perros de compañía— quedaron excluidas de la restricción total, aunque el tránsito de estos animales quedó sujeto a protocolos reforzados de inspección sanitaria acordados por ambos gobiernos.
«El objetivo es fortalecer la protección sanitaria del hato ganadero del noroeste de México», señaló la SADER en un comunicado oficial, destacando que estados como Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa no registran presencia del parásito.
Origen del brote y expansión regional
El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del USDA notificó a México el hallazgo inicial del parásito en un bovino ubicado en el condado de Zavala, Texas. Posteriormente, el USDA confirmó casos adicionales en otros puntos de ese estado y en Nuevo México, lo que incrementó la preocupación entre productores ganaderos y autoridades sanitarias de la región fronteriza.
El gusano barrenador corresponde a la fase larvaria de una mosca que deposita sus huevos en heridas de animales de sangre caliente; las larvas se alimentan del tejido vivo del huésped mientras este permanece con vida. Desde comienzos de 2023, el parásito ha avanzado por Centroamérica con casos confirmados en Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, además de México. Su llegada al sur del territorio mexicano a finales de 2025 encendió las alertas del sector agrícola estadounidense.
Antecedentes y restricciones previas
Esta no es la primera medida de este tipo adoptada en el contexto del brote regional. En mayo de 2025, la secretaria de Agricultura del USDA, Brooke Rollins, ya había anunciado el cierre de la frontera a las importaciones de ganado procedente de México ante el aumento sostenido de los casos registrados en ese país.
Estrategia conjunta de contención
En paralelo a la suspensión comercial, ambos países intensifican las acciones de control fitosanitario. La SADER informó que México trabaja junto con Panamá en la instalación de una planta productora de moscas estériles en el estado de Chiapas, como parte de la técnica del insecto estéril utilizada históricamente para erradicar esta plaga. La estrategia nacional incluye también liberaciones aéreas de insectos estériles, vigilancia epidemiológica, revisiones periódicas al ganado en campo y programas de capacitación para productores, todo ello en coordinación con las autoridades estadounidenses. Ambos gobiernos no han precisado un plazo definitivo para el levantamiento de la suspensión.