La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, inauguraron este sábado en el estado de Chiapas una planta binacional destinada a producir 100 millones de moscas estériles por semana como estrategia de control biológico frente a la plaga del gusano barrenador, parásito que afecta al ganado bovino y otras especies animales.
Una inversión de 61 millones de dólares construida en menos de un año
El complejo fue levantado en un plazo inferior a doce meses con una inversión conjunta de 61 millones de dólares aportados por ambos gobiernos. Durante el acto inaugural, el embajador estadounidense Ronald Johnson anunció un financiamiento adicional de 83,8 millones de dólares de Washington para fortalecer las operaciones de la instalación. La producción comenzará de forma gradual, con una primera etapa de 10 millones de moscas semanales, y se complementará con el suministro proveniente de una planta ya operativa en Panamá.
El mecanismo: un escudo biológico contra la reproducción de la plaga
La técnica empleada se basa en la liberación masiva de moscas estériles en zonas afectadas. Al aparearse con ejemplares silvestres, estas moscas no producen descendencia viable, lo que interrumpe el ciclo reproductivo del gusano barrenador y reduce progresivamente la población de la plaga sin recurrir a pesticidas químicos. El proyecto denomina a este método un «escudo biológico» de alcance regional.
Contexto: la plaga reapareció en 2024 y tensó las relaciones comerciales
El primer caso confirmado de gusano barrenador en el territorio mexicano se detectó en noviembre de 2024, precisamente en Chiapas. Durante 2025, Estados Unidos verificó la presencia del parásito dentro de sus propias fronteras. Desde mayo de ese año, Washington aplicó restricciones a las importaciones de ganado mexicano, medidas que la presidenta Sheinbaum cuestionó públicamente en reiteradas ocasiones. Cabe recordar que Estados Unidos había logrado erradicar la plaga en 1996, aunque en 2017 se registró un rebrote en Florida.
«Nuestra relación con los Estados Unidos debe seguir construyéndose sobre principios muy claros: el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación», declaró Sheinbaum durante la ceremonia de inauguración.
Próximos pasos
Con la planta de Chiapas en operación y el compromiso de financiamiento adicional por parte de Estados Unidos, ambos gobiernos buscan escalar la producción de moscas estériles para cubrir las zonas de mayor riesgo sanitario en la frontera norte de México. Las restricciones a las exportaciones de ganado mexicano hacia el mercado estadounidense permanecen vigentes mientras se evalúa la evolución de la plaga en ambos territorios.