La ganadería uruguaya cerró el primer semestre de 2026 con precios internacionales en niveles históricamente altos, consolidándose como el único rubro del sector agropecuario con desempeño positivo, según el balance presentado por Rafael Normey, presidente de la Federación Rural del Uruguay, en declaraciones públicas difundidas esta semana.
Brecha entre ganadería y el resto del agro
Mientras los productores ganaderos se beneficiaron de valores de mercado sin precedentes, otros sectores acumularon resultados negativos durante los primeros seis meses del año. El arroz y gran parte de la agricultura operaron con márgenes económicos muy deteriorados o directamente en pérdida, como consecuencia de la combinación entre costos de producción elevados, precios relativamente bajos y un marcado déficit hídrico que afectó principalmente la zona sur del país desde finales de 2025.
«Salvo la ganadería, el resto de los sectores viene con márgenes económicos muy malos o directamente con pérdidas muy altas», señaló Normey, subrayando que la sequía complicó prácticamente todas las actividades productivas de la región sur.
Garrapata multirresistente, amenaza sanitaria creciente
Al norte del río Negro, donde las precipitaciones resultaron más favorables, emergió una problemática sanitaria de creciente preocupación: el avance de la garrapata multirresistente y la tristeza parasitaria, enfermedades que están generando mortalidad en el rodeo vacuno. Desde la Federación Rural advirtieron que esta situación ya opera como una limitante concreta para la actividad ganadera y que no se vislumbran soluciones de corto plazo, por lo que reclamaron mayor articulación entre el sector público y el privado para abordar el problema.
Lechería: tecnología y escala marcan la diferencia
El sector lácteo mostró durante el semestre dos realidades claramente diferenciadas. Los establecimientos que incorporaron tecnología y lograron escala suficiente registraron márgenes positivos, mientras que los tambos de menor dimensión continuaron enfrentando dificultades financieras y operativas. Este proceso de concentración, que se sostiene desde hace varios años, redujo la cantidad de tambos activos aun cuando el volumen total de producción láctea aumentó. La industria también atraviesa una dinámica similar, con menor cantidad de empresas operando en el mercado.
Normey indicó además que la apertura de mercados en Asia, particularmente en China e Indonesia, representa una oportunidad que Uruguay aún no logra aprovechar plenamente, y señaló que la conflictividad laboral dentro del sector industrial agrega otro freno al crecimiento del rubro.
Perspectivas para el segundo semestre
Para la segunda mitad de 2026, la Federación Rural proyecta condiciones relativamente favorables para la ganadería, sujetas a que los precios internacionales se mantengan en los niveles actuales y a que las condiciones climáticas acompañen. La posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño, asociado históricamente a veranos con mayores precipitaciones, genera expectativas positivas entre los productores ganaderos.
En agricultura, las siembras de invierno evolucionan de manera favorable y podrían contribuir a recuperar parte de las pérdidas de la campaña anterior, aunque desde el sector reconocen que la recuperación no será completa. La integración de la producción agrícola con la ganadería aparece como una estrategia consolidada para mitigar los efectos de la volatilidad climática y de precios.