La escasez de diésel en Bolivia amenaza el desarrollo de la campaña agrícola de invierno, con un 30% de la superficie programada en la zona norte cruceña aún pendiente de siembra, según advirtió Abraham Nogales, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), en declaraciones difundidas este miércoles.
Siembra de soya en riesgo por falta de combustible
Nogales detalló que la fracción sin sembrar corresponde a soya destinada a semilla para la campaña de verano 2026-2027, lo que convierte la situación en un problema de alcance más allá de la cosecha inmediata. La maquinaria agrícola depende en forma exclusiva del diésel para operar, por lo que la interrupción del suministro paraliza directamente las labores de campo.
«Sin diésel el grano se queda en el campo. De no tener provisión nacional, tendríamos que importar semilla y eso también eroga fondos del país», señaló Nogales.
El dirigente subrayó que importar semilla implicaría una salida de divisas que afectaría negativamente la economía del sector y del país en su conjunto.
Antecedentes: bloqueos dejaron pérdidas por más de 3.000 millones de dólares
La advertencia llega después de que más de 50 días de bloqueos en el país provocaran pérdidas superiores a los 3.000 millones de dólares en las cadenas productivas de carne, aves, cerdos y huevos, de acuerdo con estimaciones del propio sector. Esa parálisis previa agravó la situación financiera de los productores, que ahora enfrentan una nueva amenaza vinculada al abastecimiento de combustible.
Reunión con autoridades del sector energético
Para buscar una solución a la crisis, representantes de Anapo se reunieron este miércoles a las 14:00 horas con el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, y el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. El encuentro tuvo como objetivo central establecer compromisos concretos de suministro de diésel que permitan retomar y completar las labores agrícolas en curso.
Nogales expresó la disposición del sector a dialogar, condicionando la continuidad productiva a que las autoridades garanticen el acceso regular al combustible. La reunión fue calificada por los representantes gremiales como un paso necesario para evitar que la crisis se profundice y comprometa la seguridad alimentaria del país.
Impacto potencial en la cadena productiva nacional
Si no se normaliza el abastecimiento de diésel en el corto plazo, el sector agropecuario advierte sobre un efecto en cascada que abarcaría desde la producción primaria de granos hasta el suministro de insumos para la industria avícola, porcina y cárnica. La dependencia del agro boliviano respecto al diésel importado convierte el acceso a este combustible en un factor determinante para el desempeño de toda la cadena agroalimentaria durante el segundo semestre del año.