La escasez de diésel en Bolivia representa una amenaza directa para la continuidad de la campaña agrícola de invierno en el oriente del país, según advirtió el 29 de junio de 2026 la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), cuyo presidente, Abraham Nogales, exigió respuestas urgentes a las autoridades nacionales y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Dimensión del déficit y áreas afectadas
De acuerdo con Anapo, la campaña agrícola del ciclo invernal demanda entre 90 y 100 millones de litros de diésel para sostener las operaciones de pequeños, medianos y grandes productores. La organización estima que aproximadamente 950.000 hectáreas sembradas en la zona Este del departamento de Santa Cruz y otras 400.000 hectáreas destinadas a la siembra de soya en el norte integrado están expuestas al impacto de la interrupción en el suministro de combustible.
Según el dirigente, los productores llevan más de tres semanas con una provisión de combustible inferior a la necesaria, justo en el periodo más sensible del calendario productivo, que combina la cosecha de cultivos en el Este y la siembra de soya en el norte.
Impacto económico y riesgo alimentario
La falta de combustible interrumpe las labores de campo, genera pérdidas económicas directas y compromete la disponibilidad de alimentos para la población boliviana. Anapo también señaló que las exportaciones de oleaginosas, consideradas una fuente relevante de ingreso de divisas para el país, podrían verse afectadas si la situación no se resuelve con celeridad.
«Cada día que pasa sin una provisión adecuada de diésel representa menos posibilidades de producir y recuperar lo invertido. La agricultura no puede detenerse porque de ella depende la alimentación de millones de bolivianos», afirmó Abraham Nogales, presidente de Anapo.
Demandas al Estado y a YPFB
La organización productiva solicitó que las autoridades competentes y YPFB establezcan un mecanismo eficiente de abastecimiento en las zonas de mayor actividad agrícola. En particular, reclamó garantías para la entrega directa de combustible a medianos y grandes productores desde la refinería de Palmasola, en Santa Cruz.
Anapo aguarda además la concreción de una reunión con la presidencia de YPFB para conocer el plan de abastecimiento previsto no solo para la campaña de invierno en curso, sino también para la campaña de verano que se proyecta iniciar en octubre de 2026.
Contexto y próximos pasos
Bolivia atraviesa una situación sostenida de restricciones en el suministro de combustibles derivada de las limitaciones en la producción interna de hidrocarburos y de las condiciones del mercado de importación. En ese marco, el sector agropecuario del oriente boliviano, uno de los motores de la economía nacional y de la generación de divisas por exportaciones, enfrenta presiones adicionales sobre su operatividad.
Nogales indicó que Anapo mantiene disposición al diálogo con el Gobierno y con YPFB para construir soluciones conjuntas que garanticen el abastecimiento de combustible durante las próximas campañas agrícolas y protejan la producción de alimentos a escala nacional.