Un análisis de la empresa Kynetec determinó que los costos de insumos agrícolas en Estados Unidos superan significativamente a los que asumen los productores de Brasil, con diferencias que van del 24% en semillas de soja hasta el 87% en insecticidas para maíz, durante el período 2023-2025. La investigación, difundida por la publicación especializada DTN, comparó precios de semillas, fungicidas, herbicidas e insecticidas en ambos países, considerando las variaciones del tipo de cambio entre el dólar y el real brasileño.
Semillas e insecticidas, los mayores contrastes
Las semillas de maíz representaron una de las brechas más marcadas: los productores estadounidenses pagaron en promedio un 68% más que los agricultores brasileños. En insecticidas, la diferencia fue aún mayor para el maíz, con un 87% de sobrecosto en EE. UU., mientras que para la soja la brecha se ubicó en el 31%. En semillas de soja, la diferencia promedio alcanzó el 24%, pese a que las variedades comercializadas en Brasil incorporan resistencia tanto a herbicidas como a insectos.
Fungicidas, herbicidas y glifosato también marcan diferencias
El estudio identificó que, dependiendo del cultivo, los agricultores de EE. UU. pagan más del doble por determinados fungicidas frente a sus pares brasileños, incluso cuando se comparan productos con los mismos ingredientes activos. En herbicidas para maíz y soja, la brecha también supera el doble en algunos casos. El glifosato, utilizado ampliamente en ambos países, registró un sobrecosto del 35% para los productores estadounidenses durante 2025. El mayor acceso al mercado brasileño de genéricos y formulaciones con ingredientes activos más antiguos explica en parte estas diferencias.
Contexto estructural y presión sobre márgenes
El informe de Kynetec reconoce que ambos países operan bajo condiciones distintas: marcos regulatorios, estructuras impositivas, logística y presiones fitosanitarias diferentes. Las explotaciones brasileñas presentan, en promedio, mayor extensión que las estadounidenses, lo que influye en el poder de negociación con proveedores. Además, Brasil ha avanzado en infraestructura de exportación, reduciendo su desventaja histórica en logística y reforzando su competitividad en los mercados internacionales de maíz y soja.
Matt Frostic, primer vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores de Maíz de EE. UU. (NCGA), señaló que los agricultores del país pagan costos de insumos considerablemente más altos mientras venden sus cosechas al mismo precio que sus competidores internacionales.
Respuesta institucional y próximos pasos regulatorios
La NCGA y otras organizaciones agrícolas han llevado estas preocupaciones ante las autoridades. En mayo de 2026, representantes de la asociación se reunieron en Texas con el presidente de la Comisión Federal de Comercio (FTC), que investiga posibles prácticas anticompetitivas en el sector de fertilizantes. Paralelamente, organizaciones de productores cuestionaron una solicitud de Bayer Crop Science ante la Comisión de Comercio Internacional, que pide aplicar aranceles antidumping sobre importaciones de glifosato genérico. La investigación podría extenderse aproximadamente un año. El Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) también anunció que analizará la evolución de los precios de los insumos agrícolas.