La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) lanzó un llamado crítico al Gobierno nacional y a la Asamblea Legislativa Plurinacional, instándolos a aprobar de manera inmediata un paquete de leyes y decretos considerados esenciales para reactivar la producción agropecuaria y evitar un deterioro mayor de la economía rural. El gremio advirtió que cada día de retraso en la aprobación de estas normativas frena la recuperación productiva y aumenta las pérdidas del sector, afectado por crisis climáticas, restricciones regulatorias e incertidumbre económica.
El pedido se produce en un momento marcado por la desaceleración económica del país, dificultades de acceso a insumos agrícolas, baja productividad y trabas que según el gremio impiden a los productores competir en condiciones justas en mercados nacionales e internacionales.
El gremio agropecuario detalló que varias de las leyes pendientes tienen impacto directo en:
el acceso a tecnologías agrícolas,
la apertura controlada de nuevos cultivos,
la certificación de semillas mejoradas,
la autorización de biotecnología,
la flexibilización de normativas para exportación,
la gestión de uso de suelos y agua,
el financiamiento para pequeños y medianos productores,
y los incentivos para inversiones agrícolas.
Para la CAO, la falta de avance legislativo mantiene paralizados proyectos de expansión agrícola, limita la incorporación de innovación y reduce la capacidad del país para enfrentar eventos climáticos severos como sequías, inundaciones y heladas.
Según el gremio, cada semana sin decisiones concretas:
se elevan los costos de producción,
se retrasan ciclos agrícolas,
cae el rendimiento por hectárea,
disminuyen las exportaciones,
se encarece el abastecimiento interno de alimentos,
y se afecta la generación de empleos rurales.
La pérdida acumulada —afirma la CAO— ya se refleja en menores ingresos para productores de soya, maíz, sorgo, carne bovina, lácteos y hortalizas.
La CAO recuerda que el oriente boliviano es el núcleo productivo del país, responsable de gran parte de los alimentos y de las exportaciones agrícolas. Sin embargo, enfrenta:
aumento de costos logísticos,
falta de fertilizantes en algunas regiones,
conflictos sociales que afectan rutas comerciales,
restricciones a las exportaciones en determinados productos,
baja disponibilidad de maquinaria modernizada,
demora en licencias y permisos productivos.
Los productores consideran que la aprobación del paquete de leyes permitiría aliviar varias de estas presiones y mejorar la competitividad del sector.
La CAO solicitó al Gobierno central y a los legisladores dejar de lado diferencias políticas y avanzar en una agenda productiva nacional, señalando que el país no puede permitirse más demoras en un año de recuperación económica lenta.
El gremio instó a instalar mesas de trabajo urgentes para:
acelerar debates legislativos,
consensuar normas con el sector privado,
evaluar incentivos tributarios temporales,
y destrabar permisos administrativos para producción y exportación.
La organización también pidió un compromiso público para garantizar seguridad jurídica a los productores y atraer nuevas inversiones.
El llamado de la CAO refleja la tensión creciente entre el sector productivo y las autoridades, en un contexto donde el país enfrenta desafíos económicos, climáticos y de abastecimiento.
De aprobarse las leyes solicitadas, el agro podría recuperar dinamismo, mejorar su productividad y convertirse nuevamente en uno de los motores más importantes de la economía boliviana.