Un comienzo prometedor en el norte del país
Los primeros trabajos de cosecha se iniciaron en provincias clave del norte agrícola, como Santiago del Estero, Chaco y Tucumán, donde se reporta un buen estado de los cultivos.
Se prevé que, a medida que avance la campaña hacia el centro y sur del país —las principales zonas trigueras— la producción continúe mostrando altos rendimientos por hectárea.
Especialistas destacan que la disponibilidad de lluvias durante el invierno y la primavera generó condiciones óptimas para el desarrollo del cultivo, superando incluso las expectativas iniciales del sector.
Tecnificación y genética: claves del rendimiento
El crecimiento del rendimiento del trigo argentino se atribuye también a:
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Uso mayoritario de semillas mejoradas
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Tecnificación en siembra y cosecha
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Manejo más eficiente de nutrientes y control de plagas
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Incorporación de agricultura digital en grandes y medianas explotaciones
Productores y técnicos coinciden en que cada campaña hay más adopción de innovación, lo que se refleja en la capacidad del trigo argentino para competir a nivel global.
Relevancia económica y exportadora
El trigo es uno de los pilares del complejo agroexportador argentino.
Una cosecha récord implicaría:
✅ Mayor ingreso de divisas por exportaciones
✅ Incremento del empleo rural y logístico
✅ Mayor disponibilidad para la industria molinera interna
✅ Fortalecimiento de la balanza comercial
Con 22 millones de toneladas, Argentina consolidaría su lugar entre los principales exportadores mundiales de trigo, detrás de potencias como Rusia, Estados Unidos y Canadá.
Un contexto internacional desafiante
Si bien los resultados productivos son positivos, el sector advierte riesgos externos:
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Volatilidad de precios internacionales debido al conflicto entre Rusia y Ucrania
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Costos logísticos elevados en rutas marítimas
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Competencia de países que aplican políticas de subsidios
Los productores piden una política local que brinde estabilidad fiscal y reglas previsibles, especialmente en materia de retenciones e incentivos a la exportación.
Conclusión
El inicio de la cosecha de trigo 2025/26 marca un momento de optimismo para el agro argentino, que podría mostrar uno de sus mejores desempeños históricos.
El desafío será trasladar estos buenos resultados productivos a mejores condiciones económicas para los productores, manteniendo la competitividad internacional mientras se continúa apostando por innovación, sostenibilidad y eficiencia en el campo.
Con una campaña sólida y una producción récord al alcance, Argentina reafirma que el trigo sigue siendo un emblema de su potencial agrícola.