Un agro comprometido con la sostenibilidad
El texto firmado subraya que el modelo productivo argentino, basado en tecnologías de conservación de suelos, agricultura de precisión y prácticas regenerativas, tiene el potencial de mitigar impactos ambientales sin comprometer la competitividad ni la calidad de los alimentos. Se destaca, además, el rol de los productores rurales como custodios de la biodiversidad y agentes de cambio en sus territorios.
“Argentina puede liderar una transición agroecológica que combine eficiencia, inclusión y resiliencia. El campo no es parte del problema, sino parte de la solución”, expresó uno de los voceros de las entidades firmantes.
Seguridad alimentaria y cooperación internacional
El documento también hace énfasis en la capacidad del agro argentino para contribuir a la seguridad alimentaria global, especialmente en un contexto de creciente demanda y vulnerabilidad climática. Se propone una agenda de cooperación internacional que incluya transferencia de tecnología, financiamiento climático y apertura de mercados para productos sostenibles.
Los firmantes instaron al gobierno nacional a incluir al sector agropecuario en las negociaciones climáticas como un actor estratégico, y a promover políticas públicas que reconozcan y potencien los esfuerzos del campo en materia ambiental.
Un llamado a la acción conjunta
La iniciativa fue celebrada por diversos sectores, que ven en este gesto una oportunidad para construir consensos y avanzar hacia una ruralidad más equitativa y sostenible. Se espera que el documento sea presentado oficialmente en los días previos a la COP30, como parte de la delegación argentina.
Con esta acción, el agro argentino reafirma su compromiso con el planeta y con las generaciones futuras, demostrando que es posible producir con responsabilidad, cuidar los ecosistemas y generar oportunidades para todos.