El sector agroindustrial de Argentina cerró el año 2025 con exportaciones por USD 50.549 millones, lo que representa un crecimiento del 9,3 % respecto al año anterior, consolidándose como una de las principales fuentes de ingreso de divisas del país y un motor clave para la economía nacional.
Según los datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el valor total de los envíos agrícolas al exterior en 2025 alcanzó los USD 50.549 millones —USD 4.286 millones más que en 2024— gracias a la mayor demanda de productos fundamentales como soja, carne de vacuno y trigo, entre otros.
Este crecimiento se dio incluso en un contexto en el que la competitividad cambiaria se vio afectada: el peso argentino se apreció en términos reales frente a las monedas de los principales socios comerciales, encareciendo los productos argentinos en dólares y reduciendo el incentivo cambiario para exportar. A pesar de esto, el sector logró incrementar sus ventas gracias a mayores volúmenes exportados y a una mejora de la producción después de campañas afectadas por sequías previas.
El aumento en las exportaciones estuvo liderado por varios complejos productivos:
Soja y derivados: Representaron más del 40 % del total exportado, con ventas superiores a los USD 20.800 millones, con un incremento interanual cercano al 10 % a pesar de la caída en el precio promedio por tonelada.
Carne y cuero vacuno: Mostraron un destacado crecimiento del 27 %, aportando aproximadamente USD 4.272 millones a la balanza comercial externa.
Trigo y otros cereales: También exhibieron aumentos en sus exportaciones, contribuyendo a consolidar la diversificación del sector agroindustrial.
También se observaron desempeños relevantes en productos como girasol, legumbres, lácteos y pesqueros, aunque algunos segmentos como el maíz y el arroz registraron variaciones mixtas.
El crecimiento de las exportaciones agropecuarias no solo fortalece la balanza comercial de Argentina, sino que también representa una fuente fundamental de ingresos en divisas, crucial para sostener las reservas internacionales y equilibrar la economía en un contexto global y regional desafiante.
Históricamente, la agroindustria ha sido una pieza clave en la inserción de Argentina en los mercados globales de alimentos y materias primas, con la soja como producto emblemático y con la presencia de otros cultivos y complejos que complementan el perfil exportador del país.
Con el impulso exportador demostrado en 2025, se espera que las exportaciones argentinas continúen creciendo en 2026, apoyadas en tendencias de recuperación de la producción, expansión de mercados internacionales y mayor competitividad de productos agroindustriales. Algunos analistas incluso proyectan que Argentina podría alcanzar niveles históricos de exportación en los próximos años, en parte gracias a acuerdos comerciales y al dinamismo de sectores como el agro y la energía.
Además, la diversificación de destinos y productos, junto con esfuerzos por mejorar la logística y el acceso a mercados de alto valor, podría fortalecer aún más el papel del agro argentino como uno de los principales motores de la economía nacional en la próxima década