El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó la detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo en un becerro de tres semanas de edad en el condado de Zavala, al sur de Texas, marcando el primer registro de esta plaga en el estado desde 1966. El hallazgo pone en alerta a la industria ganadera nacional en un momento de oferta históricamente baja y precios récord de la carne de res.
Cuarentena y medidas de emergencia activadas
Ante la confirmación del caso, el USDA estableció de inmediato una zona de cuarentena de aproximadamente 19 kilómetros alrededor del sitio donde fue localizado el animal infectado. Las autoridades impusieron restricciones al movimiento de ganado y otros animales de sangre caliente en la zona, ampliaron las labores de vigilancia entomológica y desplegaron un equipo de comando conjunto con la Comisión de Salud Animal de Texas para coordinar las acciones de contención.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, descartó un escenario de infestación generalizada.
No hay motivos para creer que esta incursión vaya a derivar en el establecimiento permanente de la plaga en nuestro país — señaló Rollins al dirigirse a productores y consumidores.
La plaga avanzó desde Centroamérica hasta la frontera
El rebrote no resultó inesperado para las autoridades federales. Durante los meses previos, organismos ganaderos y funcionarios estatales advirtieron sobre el avance sostenido del parásito a través de Centroamérica y México en dirección a la frontera con Texas. El USDA había intensificado sus preparativos desde inicios de 2025, incluyendo la construcción de una nueva instalación para la producción de moscas macho estériles en la base aérea de Moore, en Edinburg, Texas.
Esta técnica, que resultó decisiva en las campañas de erradicación del siglo XX, se basa en que las hembras de la especie se aparean una sola vez en su vida; al cruzarse con machos estériles, la reproducción de la plaga se reduce progresivamente hasta su eliminación.
Estados Unidos ya ha vencido a esta plaga anteriormente y lo volveremos a hacer — afirmó Dudley Hoskins, subsecretario de Programas de Comercialización y Regulación del USDA.
Críticas al ritmo de respuesta federal
A pesar de las medidas anunciadas, el comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, cuestionó la efectividad del plan federal y reclamó una movilización más agresiva de recursos. Según Miller, la plaga avanzó más de 1.770 kilómetros desde el sur de México hasta Texas a pesar de la liberación masiva de insectos estériles, e instó a ampliar el uso del Sistema de Control del Gusano Barrenador (SWASS), que combina atrayentes, cebos e insecticidas para reducir poblaciones de moscas adultas antes de la fase de insectos estériles.
Impacto potencial sobre la cadena ganadera
El momento del rebrote agrava la preocupación sectorial: el hato bovino estadounidense atraviesa su nivel más bajo en 75 años como consecuencia de años de sequía y elevados costos de alimentación, mientras los precios minoristas de la carne de res registran máximos históricos. Una eventual propagación del parásito Cochliomyia hominivorax —cuyas larvas se alimentan de tejido vivo y pueden causar la muerte del animal— representaría una presión adicional sobre la oferta disponible.
El USDA indicó que continuará ampliando las operaciones de vigilancia en la zona fronteriza y evaluará el despliegue de recursos adicionales según evolucione la situación epidemiológica en las próximas semanas.