Italia y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentaron este jueves la denominada Coalición de Roma, una alianza integrada por cerca de 40 naciones orientada a proteger el acceso a fertilizantes y salvaguardar la seguridad alimentaria mundial frente a las disrupciones generadas por el conflicto en Oriente Medio sobre las rutas marítimas del Estrecho de Ormuz.
Estructura y participantes de la nueva alianza
La iniciativa fue presentada formalmente por el canciller italiano Antonio Tajani junto a su par croata Gordan Grlić-Radman en un encuentro que contó con la participación de representantes de la FAO, la Liga Árabe, el Consejo de Cooperación del Golfo y diversas agencias de Naciones Unidas. La plataforma tiene como ejes centrales promover el diálogo entre naciones, garantizar la continuidad de los flujos de insumos agrícolas y reforzar la resiliencia de los sistemas agroalimentarios a escala global.
Las interrupciones recientes y los riesgos para la libertad de navegación en rutas estratégicas, especialmente en Ormuz, ya generan un efecto dominó en las cadenas de suministro globales con repercusiones directas sobre disponibilidad y precios, señaló el ministro Tajani.
Vigilancia continua y medidas operativas previstas
Tajani precisó que el grupo de trabajo realizará un seguimiento permanente de la evolución del conflicto para articular respuestas concretas que permitan a los países más vulnerables recibir los insumos necesarios a través del estrecho. La coalición también evaluará líneas de acción comunes y el establecimiento de asociaciones reforzadas entre sus miembros. Respecto al eventual despliegue de buques italianos en la zona, el canciller aclaró que Roma ha expresado disponibilidad de participar en iniciativas internacionales únicamente tras el logro de un cese al fuego estable que garantice la libertad de navegación.
Advertencias de la FAO sobre el impacto en la producción agrícola
El director general de la FAO, Qu Dongyu, advirtió que la situación trasciende la dimensión geopolítica y representa una ruptura en el núcleo del sistema agroalimentario mundial. Según el organismo, las restricciones en el tránsito por Ormuz ya presionan los mercados de fertilizantes y elevan los costos energéticos asociados, con consecuencias potencialmente graves para la producción agrícola en múltiples regiones. El impacto, subrayó Dongyu, no se circunscribe a los precios inmediatos sino que se proyectará sobre las cosechas futuras, con riesgo de restringir la oferta alimentaria en el segundo semestre de 2026 y durante 2027. La coincidencia de estas disrupciones con períodos críticos de siembra y fertilización en las principales zonas productoras agrava el escenario. Como medida de corto plazo, la FAO enfatizó la necesidad de habilitar rutas comerciales alternativas y evitar restricciones a las exportaciones de insumos.
Alerta del sector agrario europeo y próximos pasos regulatorios
La asociación europea de agricultores y cooperativas Copa-Cogeca advirtió que el margen para evitar una crisis severa es extremadamente reducido. La organización señaló que el alza acumulada en los precios de fertilizantes desde la invasión rusa a Ucrania, combinada con el impacto del conflicto en Oriente Medio, ha llevado a las explotaciones agrarias europeas a una situación límite. El sector calificó como insuficiente la respuesta de la Comisión Europea hasta la fecha y cifró en el Plan de Acción sobre Fertilizantes, previsto para el 19 de mayo, una oportunidad clave para articular soluciones efectivas de corto y mediano plazo que estabilicen los mercados de insumos y preserven la soberanía alimentaria de la región.